Cuauhtémoc Cárdenas, reconocido líder de la izquierda en México y fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), falleció el miércoles a la edad de 92 años, según lo anunció la presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, a través de su cuenta en X. Su muerte ha sido un momento de reflexión y luto en el ámbito político del país, dado que su vida estuvo marcada por una intensa actividad en pro de la democracia y el cambio social.
Este destacado político fue candidato presidencial en tres ocasiones y se destacó como el primer alcalde electo de la Ciudad de México. Junto al exmandatario Andrés Manuel López Obrador, Cárdenas jugó un papel crucial en la fundación del PRD, un partido que emergió como una alternativa al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que dominó la política mexicana durante décadas.
Claudia Sheinbaum, quien también fue miembro del PRD antes de unirse al partido Morena, recordó en un mensaje de condolencia que Cárdenas fue un «hombre de principios firmes» que influyó significativamente en la vida política de México. Sheinbaum destacó la histórica elección de 1988, donde Cárdenas denunció irregularidades en el proceso electoral y que, según ella, marcó el inicio de la transformación democrática en el país. Curiosamente, ese mismo año, la presidenta publicó su tesis de licenciatura y incluyó la frase «año en que ganó Cárdenas» como homenaje a su figura política.
Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del expresidente Lázaro Cárdenas, quien ocupó la presidencia de México de 1934 a 1940 y es recordado por la nacionalización de la industria petrolera, dejó un legado que trasciende su propia carrera. Su compromiso con la democracia y su integridad fueron resaltados por diversas figuras políticas. Ricardo Monreal, líder del grupo parlamentario de Morena, lo describió como «un hombre íntegro, un demócrata de convicciones firmes y un referente indiscutible de la izquierda mexicana».
El fallecimiento de Cárdenas también fue objeto de condolencias por parte de la bancada del PRI, partido en el que militó durante 25 años antes de fundar el PRD. Su vida y obra continúan siendo un punto de referencia para la política mexicana contemporánea, donde su legado de lucha por la justicia social y la democracia sigue inspirando a nuevas generaciones de líderes y ciudadanos en el país.





